lunes, 26 de noviembre de 2007

NO DEFENDEMOS A NADIE


Independiente necesitaba un triunfo para borrar la frustración de la derrota que sufrió el viernes ante Obras Sanitarias y Peñarol, un rival duro, fue el equipo indicado para demostrarse que cuando no pierde la línea de juego y mantiene la concentración, todo es más sencillo. Con un juego colectivo sólido y una noche brillante de Jeffrion Aubry se impuso por 92 a 86. El americano, que jugó el mejor partido desde que llegó a Neuquén, cerró su planilla con 21 puntos, 13 rebotes, cuatro tapas y cuatro asistencias.
El partido arrancó muy parejo. Pero Independiente hizo bien las cosas en el tramo inicial y así empezó a sacar ventaja. La muy buena conducción de Leandro Lauro permitió que Jeffrion Aubry empezara a hacer sentir su peso bajo las tablas y facilitó las penetraciones de Martín Melo. Peñarol sólo oponía a Román González. En el primer cuarto el grandote convirtió 10 puntos con un cien por ciento de efectividad, aunque se cargó de faltas. El rojo mantuvo la diferencia y cerró el parcial con ventaja: 28-25.
En el segundo tramo del juego, el Rojo mantuvo la chispa y con mucho movimiento de balón metió un parcial de 14-3 en cinco minutos para seguir estirándose en las cifras (42-28).
Los marplatenses se quedaron sin gol: no tenían efectividad desde afuera del perímetro y sus internos se cargaron de faltas. El desconcierto de Peñarol fue bien aprovechado por el equipo de Santángelo que a 2m.35s. del final sacó una máxima de 16 puntos (46-30) y cerró el primer tiempo arriba por 13 (49-36). Byron Johnson y Martín Melo fueron los goleadores con 10 puntos.
El trámite del partido siguió igual en el tercer parcial. El Rojo siguió controlando las acciones y manejando una ventaja que iba de los 7 a los 10 puntos. Peñarol se acercó por un momento con la conducción de Rodríguez, los lanzamientos de Moodie y los puntos debajo del aro de Román González. Pero Independiente se apoyó en sus americanos y cerro ganando por diez (70 a 60). En el último cuarto Peñarol ajustó la defensa y de la mano de Rodríguez logró ponerse a cuatro aprovechando algunos errores del local en los pases y el traslado de la bola. Pero con el retorno de Lauro y un buen trabajo de Aubry, el local no pasó sobresaltos. En el epilogo fue importantísimo Byron Johnson que en los minutos finales le volcó dos veces la pelota en la cara a Román González y a un minuto del final, le puso una tapa. Buen triunfo del Rojo.
Fuente:lmneuquen
tITULO:eL BLOG

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